
Primero fue el libro, después la adaptación al teatro y hace unos meses se estrenó la película. ¿Quién da más? ¿Quizás lo próximo sea un parque temático?
En esta ocasión vamos a comentar esta última versión, una adaptación lacrimógena, escrita por y para pro-comunistas y dispuesta a reblandecer algo más que el corazón, para de paso, echar más leña al fuego que mueve esa maquinaria propagandística que proclama "
nosotros somos los buenos y todos los que piensan lo contrario son fascistas y anticonstitucionales".
La película ha sido vista por medio millón de espectadores (reyertas incluidas en algunas salas) e incluso el propio director de la película,
Emilio Martínez-Lázaro, he llegado a admitir en una entrevista que esta es su visión sobre el asunto y confesar que la película está hecha desde la militancia republicana, y que si alguien quería reflejar los dos lados del conflicto, que era libre de hacerlo y rodar su versión...
Pero ¿cual es el problema? pues parece que en este país está mal visto hacer una película desde "el otro lado", porque señores, en esta sociedad "progresista" mirar las virtudes de regímenes anteriores es como una herejía.
Al final parece que las únicas barbaridades durante la guerra se hicieron desde el bando franquista, cosa muy alejada de la realidad. Pero ya que estamos con números, en Paracuellos fueron casi 10.000 personas las que fueron vilmente asesinadas, y sin posibilidad de escribir cartas a sus familiares.
¿Para cuando una película sobre este lamentable pasaje de nuestra historia?